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Que puede ocasionar una infección bacteriana persistente (cistitis crónica) en el epitelio de la vejiga y sus implicaciones
futuras.
Pérdida de la impermeabilidad de la mucosa vesical
El epitelio que recubre la parte interna de la vejiga se puede dañar con las infecciones urinarias y perder así una de las principales propiedades que tiene la mucosa vesical: la impermeabilidad.
La orina puede ser especialmente ácida o alcalina y estar compuesta por diversas substancias, muchas de ellas irritativas, principalmente el potasio, mineral especialmente tóxico para las estructuras nerviosas y vasculares.
De ahí que la naturaleza ha hecho que la mucosa de la vejiga sana sea totalmente impermeable para que estas substancias no provoquen lesiones crónicas en la pared vesical.
Daño en la capa de glicosaminoglicanos
Las infecciones urinarias de repetición provocan una rotura de la capa protectora de la vejiga compuesta por glicosaminoglicanos, largas cadenas de carbohidratos no ramificados, también conocidos como polisacáridos, que se encuentran en el tejido conectivo y son cruciales para la estructura y función de los tejidos.
En este caso sería como un “barniz” que cubre la vejiga y proporciona la impermeabilidad.
Esta capa de glicosaminoglicanos es la superficie más exterior del epitelio y es la verdadera capa que proporciona impermeabilidad a la vejiga.
Las infecciones urinarias pueden provocar lesiones de esta capa y, consecuentemente, favorecer y propiciar la aparición de una inflamación crónica por el paso de sustancias irritantes a la pared vesical.
Inflamación crónica incluso sin infección activa
A esta pérdida de impermeabilidad se suma el mecanismo que estas infecciones urinarias pueden provocar: una inflamación crónica persistente en la vejiga, incluso después de haber desaparecido la infección bacteriana.
Es posible que provoque una hiperactivación del sistema inmunitario y del sistema de defensa, generándose una respuesta inflamatoria exagerada que se mantiene en el tiempo y que es la que va a provocar y desencadenar la cistitis crónica.
Hipersensibilidad nerviosa en la vejiga
Otro tercer mecanismo es una hipersensibilidad nerviosa:
Las infecciones bacterianas pueden ocasionar una hipersensibilidad, es decir, una hiperestimulación de las terminaciones nerviosas en la vejiga y, como consecuencia de ello, estas terminaciones van a tener una respuesta exagerada a cualquier estímulo.
Por tanto, el resultado de todo esto es que hay una percepción exagerada de dolor y de irritación en la vejiga.
Todo ello es muy típico y característico en la cistitis crónica: el aumento de la sensibilidad percibida como dolor a la distensión o sensación de deseo de orinar desproporcionado.
Alteración del microbioma urinario
Un cuarto mecanismo es una alteración en el microbioma del tracto urinario.
Como consecuencia de tratamientos antibióticos repetidos e indiscriminados, se va a producir una alteración en la flora bacteriana habitual y normal en el tracto urinario.
Esta circunstancia va a favorecer la aparición de una inflamación crónica y la persistencia de los síntomas a pesar de que la infección haya desaparecido.
Importancia de conocer estos procesos
Es importante conocer todos estos procesos ya que muchos de los síntomas de una cistitis crónica no son provocados por bacterias, sino por las lesiones que estas provocan en el tiempo, y cuyo tratamiento no es antibiótico, sino dirigido a tratar las lesiones provocadas, principalmente la restauración de la capa de glicosaminoglicanos.
SOBRE EL AUTOR

Urólogo privado en Zaragoza en Policlínica Sagasta y Viamed Montecanal. Nº de colegiado: 505005139.
Más de 40 años de experiencia como uno de los mejores urólogos especialistas en Urología de España. He realizado actividad profesional como urólogo en hospitales como Vall d’Hebron en Barcelona, hospital Miguel Servet, hospital Viamed Montecanal, Policlínica Sagasta y hospital Royo Villanova en Zaragoza. Profesor asociado de la facultad de Medicina de Zaragoza y diversos puestos en la Asociación Española de Urología. Presidente Consejo Nacional Salud Vesical.